Pregón Semana Santa 2017

   En una SIM Catedral abarrotada, el obispo auxiliar de Valladolid, Luis Argüello, pregonó la Semana Santa vallisoletana, y advirtió de que “el mayor pecado contra los pobres es la indiferencia” y lamentó que los hombres se hayan “acostumbrado ya a la miseria ajena, a las imágenes de esos cuerpos esqueléticos a causa del hambre”. Fue aquí donde invocó la nueva cruzada para “eliminar o reducir el injusto y escandaloso abismo que existe entre ricos y pobres", la labor "más urgente en este tiempo de revolución tecnológica”.

   Previamente, el alcalde de Valladolid Óscar Puente, había presentado al pregonero.

  Don Luis Argüello ejerció de guía en un viaje desde los orígenes de la Semana de Pasión en Jerusalén, en el siglo I, hasta la Semana Santa del 2017, en el S. XXI, a punto de vivirse en las calles de Valladolid en los próximos días.

  Fue un largo viaje que brindó la ocasión al pregonero para hacer un recordatorio, tanto a los vallisoletanos como a los visitantes que acudan estos días a la ciudad, a convertir Valladolid en un cruce de caminos con sitio para todos.

  Junto al ambiente de cofrades que vienen y van, la imagen de las terrazas llenas, de los viandantes y “gentes con prisa para quienes la procesión es un incordio”, Argüello tuvo un recuerdo para aquellos otros que “siempre pasan inadvertidos”, citando unas palabras del Papa Francisco para invitar a estar junto a los que sufren: “Jesús quiere que toquemos la miseria humana, la carne sufriente de los demás”.

  A continuación, el obispo auxiliar recorrió cada uno de los días de la Semana Santa vallisoletana, recordando sus procesiones e imágenes.

  La violencia doméstica, la corrupción, los abusos a menores, las injusticias, el terrorismo y la guerras también ocuparon su espacio en el pregón de don Luis Argüello, pero para recordar que las medidas legislativas y policiales, incluso los programas educativos, no bastan si “la frágil condición humana no recibiera la inmensa merced y consuelo del perdón”.

  Apeló a la “mística” que encierra la Semana Santa, más allá de su contenido histórico y moral, e invitó a todos a no quedarse fuera “como meros espectadores u oyentes”.

  El Obispo Auxiliar de Valladolid terminó su intervención con una llamada a vivir durante estos días de Semana Santa “una procesión interior hacia lo profundo" que "toque los corazones, ilumine las ojos, abra las manos y permita dar un paso adelante en confianza, amistad y servicio”.

  El Pregón finalizó con el concierto del Grupo de Música de Cámara “SCHERZO”.